Por: Víctor M. Ibáñez Avalos.
Reproduciendo el título original del famoso libro biográfico, escrito por el piurano, Felipe Cossío del Pomar, en 1961, rendimos homenaje al Maestro Indoamericano, Jefe y Fundador del APRA, refiriéndonos básicamente a sus años iniciales, especialmente, de su niñez, en el distrito de Moche.
En la ciudad de Trujillo, nació un 22 de febrero de
I.-
El hogar conformado por don Raúl Edmundo Haya y Cárdenas, natural de Cajabamba (Cajamarca) de 32 años de edad y doña Zoila Victoria de
Los datos biográficos del líder aprista, nos enseñan, que nació en la casona, de propiedad de su abuelo materno, Agustín de
Es indudable que su nacimiento, significó una nueva etapa en la historia del país. Su cuna fue hogar de clase media acomodada, aun cuando por esa fecha, Don Raúl Edmundo había perdido capacidad de ingreso económico, sin embargo, mantenía su status social, como familia de viejo abolengo. Había sido contador, profesor, en alguna oportunidad diputado y periodista, fue co-fundador del diario
II.- LOS HERMANOS DEL JEFE
En la familia Haya de
Poco después, la familia aumentaría con el nacimiento de sus dos hermanas, primero Zoila y luego Lucía y finalmente, Edmundo Jesús “PIÑO”. Su primera hermana, Zoila, falleció en Lima, el 19 de diciembre de 1956, se había casado con Oscar Leguía Iturregui, quien fue hijo de don German Leguía y Martínez y Lucia, se caso con el escritor, José Félix de
Económicamente, el matrimonio Haya de
III.-
En las biografías oficiales del gran líder Indoamericano, escritas especialmente por Felipe Cossío de Pomar y Luis Alberto Sánchez, no se mencionan, que el niño Víctor Raúl realizó sus estudios iniciales en la preparatoria antes de ingresar al Seminario de San Carlos y San Marcelo, en el antiguo local que hoy es el Colegio Santa Rosa de Trujillo, bajo responsabilidad de las madres dominicas, (entre los 4, 5 y 6 años de edad aproximadamente), y allí asistían los hijos de las familias de rango aristocrático del Trujillo señorial de esa época. La religiosa y profesora Ana María Bueno Rojas, recuerda que “Raulito” – así lo llamaban- “sacaba las mejores calificaciones y era un niño virtuoso que participaba en todo lo que era justo, era disciplinado, travieso, pero no malcriado. Su profesora fue la madre francesa Pier”.
La foto data de 1907 (revista semanal peruana Presente, director Andrés Townsend Ezcurra, 22 de diciembre de 1956 Nº 3, Lima Perú.), el niño Haya ya estaba en los 12 años y participaba en la Estudiantina, grupo musical escolar que dirigía el maestro José Tejada.
IV.-
Como un aporte a la investigación biográfica del fundador del APRA, debemos indicar, pocos lo saben, que en su primera niñez, Víctor Raúl, frecuentaba permanentemente los pueblos aledaños a su ciudad como Moche, Huanchaco y Salaverry. El propio Víctor Raúl cuenta que el único hermano de su padre, Don Samuel Octavio Haya, llegó a ser cura del distrito de Moche, mas conocido entonces como “Villa de Santa Lucía”, por ese parentesco y por el atractivo telúrico que ejercía la tierra mochense entre los seis y ocho años de edad pernoctaba en el convento parroquial, que por esa fecha estaba ubicado a un costado de la iglesia, junto a la antigua escuela primaria de mujeres N° 260 en plena Plaza de Armas.
El niño Víctor Raúl era llevado por su familia a pasar las temporadas veraniegas, desde diciembre hasta marzo, en que generalmente duraba la estación por el fuerte calor imperante, cuando no podía ir a Huanchaco o Salaverry. Los viejos mocheros contemporáneos suyo, lo recuerdan que acostumbraba a jugar “las Cintas”, con el que se iniciaba las fiestas carnavalescas y en donde las familias, amigos, hombres y mujeres del pueblo, se reunían portando cintas de colores distintos y la pareja que resultada con igual color, resultaban compadres, Así fue que tuvo “numerosos compadres y comadres”, como Don Paulino Azabache, Rosa y Zoila Ñique, Alejandro Asmat, Francisco Azabache, su amigo mas cercano le decía “Gringo”, así como Eugenio de
En Moche, al niño Víctor Raúl, le gustaba jugar a los “Botecitos de Papel”, en la acequia principal que cruzaba el pueblo, así como jugar a “las pocitas” y en alguna oportunidad hizo de “juez de aguas”, distribuyendo el agua a los surcos que construían los niños.
Don Francisco Azabache Ñique ha relatado, que cuando él tenía de
V.- SAN ISIDRO “EL LABRADOR” : EL PATRON DEL PUEBLO.
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En Moche, también fortalecería su fe católica, el mismo Víctor Raúl cuenta que, sentía gran devoción por “San Isidro Labrador”, santo español, que según cuentan, era agricultor y su fe en Dios le permitía mejorar sus siembras y cosechas, que ha inspirando al pueblo mochense el amor al suelo, al terruño, a la siembra y que jubiloso esperaba la llegada del 15 de mayo, para celebrar su fiesta, participando en la colorida procesión acompañada de la tradicional “Danzas de los Diablicos” y regalaba la fruta, que los agricultores proporcionaban para esa fecha, en agradecimiento por las buenas cosechas realizadas, que el pueblo le atribuía a la bendición del santo español. Incluso le gustaba degustar el plato de liturgia, típico de moche, llamado “BODA”, que era una sopa teóloga hecha a base de pan y caldo de gallina o pavo, acompañado de una gran rosca de manteca, elaborada en el propio pueblo.
VI.- EL PRIMER AMOR DE VICTOR RAUL
Finalmente pocos conocen que los primeros sentimientos amorosos hacia el sexo opuesto surgieron en este pueblo; y que sentía una gran admiración por Marcela Espíritu, de quien dicen sus contemporáneas se había quedado prendado, atraído por su belleza, a pesar de tener unos años más que él, el propio Haya, en recuerdos nostálgicos lo ha referido, en varias oportunidades, como “la mochera buenamoza”, de igual modo, pocos años después, en plena juventud, estuvo a punto de casarse con una joven mochera, según los registros del Juez de Paz del pueblo, que por razones de estudio, la chica emigro a
VII.- FINAL
Escribir la biografía completa del gran ideólogo del aprismo es realmente casi imposible, por la secuencia de hechos inéditos que se desarrollaron a lo largo de su fructífera existencia, sin embargo, en esta fecha tradicional y en homenaje a los mocheros contemporáneos de Víctor Raúl y a u propio pueblo, siempre leal a su doctrina, he querido recordar alguno hechos de su niñez pocos conocidos, que no se encuentran en sus biografías oficiales y que quizás pronto pueda publicarse un libro, con el detalle mas acucioso de la relación de Haya de
En los ultimas horas de sus existencia física del 02 de agosto de 1979, Haya de

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